Su antigüedad es un problema histórico que genera decenas de averías al año | La obra contempla sustituir ocho kilómetros de tuberías en el núcleo más poblado de la costa

El Ayuntamiento de El Rosario adjudicará, antes de que acabe este año, el mayor proyecto en renovación de la red hidráulica de la historia del municipio y lo hará gracias a una inversión superior a los dos millones de euros, que se emplearán en cambiar, al completo, la red de abastecimiento de agua potable de Radazul Bajo, el núcleo con mayor densidad poblacional de todo el litoral rosariero.

El alcalde, Escolástico Gil, explica que «Radazul, como otras zonas del municipio, ha sufrido, históricamente, problemas con la red de agua debido a que durante décadas no se hizo absolutamente nada al respecto». De ahí, la necesidad de actuar progresivamente en la reforma de la red de suministro, «algo en lo que el actual gobierno local viene trabajando desde el pasado mandato, con obras periódicas, pero de un calado muy inferior comparada con la actuación que se avecina en Radazul», aclara el regidor, quien firmó el decreto de aprobación del proyecto el pasado viernes.

Panorámica de Radazul Bajo.

Mayor presupuesto

Precisamente, para dotar de mayor presupuesto a este tipo de obras, necesarias para acabar con las continuas averías y fugas de agua, la concejala de Hacienda, Sara Cabello, sacó adelante el pasado marzo, en un pleno extraordinario, una «mastodóntica» modificación presupuestaria de 4,5 millones de euros (el 27% del presupuesto), proveniente del ahorro municipal. La finalidad de gran parte de ese dinero estaba claro: prescindir de los parches y las reparaciones de urgencia y cambiar, de una vez por todas, la red de agua municipal.

Para dar cuenta del alcance de la actuación a ejecutar en Radazul basta con las cifras: el presupuesto de licitación de las obras asciende a 1.804.175 euros, más una serie de actuaciones de mejora valoradas en otros 306.538 euros. El plazo de ejecución es de 15 meses, la obra se desarrollará en once calles y se cambiarán ocho kilómetros de tuberías.

En comparación, el mandatario rosariero recuerda que en 2016 se renovó la red de Tabaiba Baja, una obra que tuvo un coste de casi 250.000 euros. «En el caso de Radazul, estamos hablando de un proyecto con una inversión ocho veces superior, por lo que las dimensiones de todo lo que acarrea esta obra son mucho mayores y esperamos contar con la comprensión de la ciudadanía ante las incidencias que puede acarrear», indica Gil. La obra se espera iniciar tras el verano para minimizar esas molestias.

Arterias importantes de la ciudad

Arterias tan importantes como la avenida Colón y las calles Juan Sebastián Elcano y Valdés, posiblemente las vías municipales más importantes de la costa de El Rosario –tanto por extensión como por densidad de tráfico–, tendrán una nueva red de distribución de agua, asfaltándose la totalidad de su superficie rodada. A ellas se sumarán las calles Cervera, Magallanes, Oquendo, Churruca, Antequera, Bazán, Robledo y Pizarro.

Partiendo del depósito situado sobre la autopista del Sur (TF-1), la actual red de abastecimiento domiciliario de agua en Radazul Bajo data de finales de los años setenta del pasado siglo, época en la que fueron urbanizados los terrenos que hoy ocupan las vías y edificaciones comprendidas entre la rotonda de entrada de la calle Juan Sebastián Elcano y el final de la avenida Colón. La zona se configura en un trazado desordenado que discurre por debajo de las principales urbanizaciones de las calles Antequera, Bazán y las plazas de Isidro González y Bernabé Hernández, generando situaciones de extraordinaria dificultad para su reparación.

Por ello, el concejal de Servicios Hidráulicos, Miguel Ángel Yanes, explica que «para garantizar el suministro en óptimas condiciones de caudal y de presión a una de las zonas con mayor crecimiento demográfico y urbanístico de El Rosario, consideramos que era necesario acometer un gran proyecto de mejora del abastecimiento mediante la renovación general de las conducciones».

El proyecto

El proyecto que se ejecutará rediseñará, sustituirá y controlará la explotación de la red de transporte de agua potable, que tiene de unos 8.000 metros de longitud, que permite atender las necesidades de una población censada de 3.029 habitantes, distribuida en 1.050 abonados que consumen una media de 16.543 metros cúbicos cada dos meses, cifra que se incrementa hasta alcanzar los 33.938 metros cúbicos durante los meses del verano, según indica el gobierno municipal.

Otro aspecto relevante es el hecho de que la nueva infraestructura hidráulica acabará con las elevadas pérdidas de las actuales conducciones debido al desgaste y la corrosión del acero galvanizado utilizado en sus redes terciarias, que discurren bajo las aceras, siendo notorias las fugas que, de forma periódica, afloran por los taludes y acantilados de este barrio de la costa rosariera.

Las aceras


Las obras aprovecharán la red existente a lo largo de la calle Juan Sebastián Elcano, extendida en 2004 y 2005, excepto en el primer tramo de 419 metros, desde la rotonda de acceso hasta la calle Magallanes. Se ejecutarán nuevos tramos bajo la calzada de la calle Valdés (387 metros) y de la avenida Colón (527 metros), con derivaciones hacia las aceras. La red terciaria tendrá 6.800 metros e irá alojada en zanja, bajo las aceras. Con esa dimensión, el proyecto tiene en cuenta una actuación muy importante en la demolición y reposición del pavimento de las aceras, con un atezado de hasta diez centímetros para, a continuación, ejecutar la zanja que alojará la tubería. La reposición incluirá el nuevo atezado y el ancho completo del pavimento de la acera.