Seleccionar página

Como todos sabemos y no hace falta repetir, la pandemia está ocasionando grandes pérdidas económicas a muchos sectores. La incertidumbre está haciendo que las familias españolas prefieran ahorrar en vez de gastar. El temor ocasionado ha generado despidos, frena de planes…

Por otro lado, también ha habido (y hay) emprendedores que lejos de dejarse intimidar han mostrado su valentía y han decidido comenzar con sus negocios en el medio rural. Esta gente lo tiene claro, son proyectos personales y no les asusta lo que pueda llegar, están llenos de optimismo e ilusión.

Reconocen, por otro lado, que no ha sido fácil y que la tramitación de la burocracia o conseguir la financiación está siendo más difícil. Por otro lado, confían en el valor añadido que les otorga tener el negocio en un medio rural. El desarrollo rural está por explotar aún; y confían en hacer de este proyecto, su trabajo definitivo.

En Peñafiel nos encontramos el primer negocio, con Leticia y su fotografía. No se arrepiente, es lo primero que dice Leticia, ahora es su propia jefa y trabaja en lo que desde niña ha sido su pasión. Lejos de acobardarse fueron las circunstancias las que en Julio le llevaron a darse de alta. Al principio estaba más insegura, pero “dicho y hecho”, ahora hace todo tipo de fotografía, desde comuniones, bodas hasta reportajes publicitarios para empresas. Destaca también la ayuda que ha tenido con la Cámara de Comercio de Peñafiel para la tramitación, facilitándole las cosas.

Continuando en el camino nos encontramos con Ricardo Crespo en Fuensaldaña, con solo 25 años. Manifiesta dificultades extras por la pandemia, pero está más que satisfecho de haber sacado EME Bodegas adelante, es un proyecto que le llena y que pertenece a su familia desde siempre.

A pesar de no ser ese su sector habitual, la falta de trabajo en los espectáculos le ha llevado a recuperar el proyecto familiar, su padre tenía las viñas y la bodega en alquiler, y él quería tener su propio vino, por lo que se puso manos a la obra. Sacará sus primeros vinos en el mes de Enero. Cree en lo tradicional y la pandemia ha hecho que se esfuerce más.  Sus vinos están hechos de forma tradicional y ecológica, su prensa es el siglo XVII, para hacernos una idea de la metodología.

Ricardo, al igual que Leticia y otros cientos de jóvenes emprendedores no se ven en otro lugar que no sea su pueblo desarrollando sus empresas.