En Salamanca se está llevando a cabo una guerra abierta entre la Asociación Salmantina de Tratantes y Cebaderos, la cual ha salido al paso de, como denominan, “las calumnias, acusaciones y difamaciones” de las organizaciones agrarias.

Informan de desempeñan un trabajo importantísimo siendo un eslabón intermedio ya que también llegan a pequeñas explotaciones que tienen más dificultades. Definen de “penoso y vergonzoso” el hecho de que se les acuse (a los tratantes) de algo ajeno a ellos como es la crisis del conoravirus.

La matanza ha caído en un 50%  en hembras y un 30% en machos según afirman los datos del Mercado en Origen Nacional del Vacuno de Carne, dando lugar a una circunstancia que no se registraba desde la crisis de las vacas locas.

Sumándolo a la caída de precios afirman no entender dichas acusaciones a los tratantes consiguiendo que se desacredite el buen nombre del colectivo. Al mismo tiempo consideran que mantener los precios en la Lonja solo conseguirá un mayor bloqueo de la actividad así exceso en la oferta.

En un mercado libre los precios son fijados por la oferta y la demanda.  A  consecuencia de que la actividad a día de hoy sea prácticamente nula está se está generando un tapón de animales que conllevará a corto y medio plazo una mayor caída en los precios que la que se hubiera producido si las cotizaciones de la Lonja hubieran sido realistas