Fotografía de Fernando Más. 

En el municipio de Cariño viven una estampa insólita desde hace 10 años. El centro de día y residencia que se encuentra muy cerca del acabado final y actualmente abandonado, ha sido el centro de la polémica desde que en 2010 la empresa constructora quebrara sin acabar la obra.

Desde entonces, el equipo de gobierno de este municipio ha sumado apoyos tanto de la Diputación como de la Xunta para terminar esta obra, lo cual se ha ido demorando en el tiempo. La valoración que se dio por daños y perjuicios por no acabar la construcción fue de 163.914,40 euros, mientras que el coste de los trabajos pendientes es de aproximadamente 200.000 euros. Desde la Xunta,mediante un consenso de 2016, se llegó al acuerdo de que se aportarían 150.000 euros. Estos 150.000 euros se dividirán en dos fases, primero para rematar la obra del centro de día en 2020 y después para poner en marcha la residencia en la segunda fase, en 2021.

Actualmente la necesidad del centro de día es de reforma, y con el apoyo el pasado 13 de febrero de la visita institucional del presidente de la Diputación, Valentín González, se sigue otorgando el apoyo necesario para que esta obra se lleve finalmente a su fin y satisfacer las necesidades de los vecinos.